domingo, 26 de abril de 2009

La desgracia de la macroeconomía

“Formally elegant but empirically irrelevant macroeconomists had a much harder time getting hired this year” Economist's View

Cuando estaba en segundo ciclo en la universidad llevé mi primer curso de Macroeconomía. El profesor era al que todos le tenían miedo por su historial de jalar a un alto porcentaje del salón ciclo tras ciclo. A pesar de su fama, nadie puede negar que el profesor es un verdadero maestro. Nos hizo sufrir muchísimo pero fue un ciclo que valió la pena porque aprendimos bastante. Sin embargo, eso no impidió que en mí fuera surgiendo un cierto rechazo a la macro, el cual solo se fortaleció con los cursos que siguieron.

Ahora, a poco de acabar la carrera, admito que hay partes de la macro que me fascinan, pero ello no impide que vea críticamente la desastrosa actuación que esta ciencia está teniendo en el desarrollo de la reciente crisis.
Como dice Tim Harford, no es cuestión de que no se pudo predecir la crisis (malos pronósticos son más un signo de un mundo complejo que de una ciencia pobre) sino que, ahora que nos encontramos en ella, la macroeconomía parece no poder dar ninguna respuesta.

Muchos culpan a la excesiva modelización de la realidad, situación que muchos economistas critican y que en cristiano significa que los economistas, impulsados con gran ímpetu hacia la formalización de una ciencia económica lo más exacta y predecible que se pueda obtener, han desarrollado modelos que simplifican la realidad a tal punto que ésta deja de ser del todo como es la verdadera realidad. Por ello es que los modelos no responden en un contexto cambiante como el actual.



Paul Krugman, reciente nobel de economía, dijo hace unas semanas que "la Macroeconomía está en una era oscura", en la que se está volviendo a lo de antes en vez de descubrir nuevos puntos de vista. Creo que en parte tiene razón. He visto muchísimos blogs y artículos que hablan de la resurrección de Keynes que es el lenguaje economista para decir que se vuelve a creer en que está bien que el Estado intervenga en el mercado, por ejemplo que salve bancos y que los expropie y los maneje por un tiempo....luego puede venderlos.

John Maynard Keynes fue un pensador al que muchos consideran como el padre de la Macroeconomía, sus principales aportes fueron los que influenciaron en el New Deal que acabó con la Gran Depresión de los años 30. Quizá por un símil de la actual crisis con la Gran Depresión se vuelve a la figura de Keynes, como uno de los visionarios en esa época en que la ciencia económica tampoco podía dar las respuestas.

Keynes fue sin duda un adelantado a su época, pero ello no implica que debamos volver a lo que él planteaba. El mundo es muchísimo más complejo ahora con la globalización y el vasto desarrollo de los mercados financieros, y no solo el mundo es más complejo, sino que también la macroeconomía es más compleja y sabe mucho más de lo que sabía en tiempos de Keynes (gracias a la econometría, la economía del comportamiento, la teoría de agencia, etc, etc).

Al igual que muchos otros, pienso que es un momento determinante para la Macreconomía, todos los grandes cambios parecen serlo. Es un momento en que los economistas tenemos que cuestionarnos sobre la calidad de preguntas que nos hacemos en nuestros trabajos de investigación ¿son relevantes para el mundo? ¿sirven de algo para evitar las crisis?. Si no es así entonces ¿por qué las hacemos? Queremos que la economía sea una ciencia exacta pero no lo es porque tiene que ver con las personas, lo menos exacto que hay en la naturaleza.

Creo que no es momento de decir que la Macroeconomía no sirve, es más bien momento de preguntarnos si los macroeconomistas han sabido hacerse las preguntas que en verdad les interesa a todas las personas (¿voy a tener empleo mañana? ¿los precios subirán mucho el próximo mes? ¿mi dinero estará seguro?) y encontrar, aunque sea a pinceladas, una respuesta convincente a estas preguntas.

No culpes a la macroeconomía, culpa a los macroeconomistas

2 Cosas que otros dicen al respecto:

Jorge M. Franco Quincot dijo...

Mmmm... yo no creo que la macro esté en crisis.
Quizá el problema es que la prediccion de la macro sobre la evolución de los agregados económicos toma como dados ciertos supuestos sobre estructuras institucionales e incentivos sobre los agentes. La crisis financiera reciente, cuyo núcleo es una deficiente regulación de sistema financiero, creo que es un ejemplo de esto. En este caso la Economía Institucional da mejores respuestas que la teoría macroeconómica standar (clásica o keynesiana) para estos problemas.

Por otro lado.. un problema que hay en economía tiene que ver con ciertos dogmatismos. Como la economía no es una ciencia exacta, y en realidad hay mucho ruido, llega un momento en que los dogmatismos se derrumban

Coco

Mónica Muñoz Nájar dijo...

Yo tampoco creo que esté en crisis, si esa es la impresión que te dejo entonces no es lo que quise decir, sin embargo, sí hay muchos que lo piensan.
Me parece divertido que los macroeconomistas piensen que la macroeconomía está en crisis.

Es cierto que la Economía Institucional es una alternativa con una visión un poco más integral de las cosas (que es lo que se necesita) e irónicamente nadie habla de ella....todo el mundo habla de Keynes.
Los dogmatismos se derrumban pero no para dar lugar a nuevas formas de ver el mundo, sino para volver a lo antiguo(un poco más refinado, claro).
Se avanza así?

Mónica

p.d: gracias por la mención en tu post ;)

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